Orgullo por todo lo conseguido a pesar del final de temporada. Eso es lo que siente Paco García, quien compareció en rueda de prensa antes del tercer encuentro entre el UEMC Real Valladolid Baloncesto y el Longevida San Pablo Burgos de una serie 2-0 favorable a los burgaleses, lo que implica la necesidad de ganar para los blanquivioleta is quieren seguir con vida en esta temporada.

 

Parte médico. “Comienzo con el parte médico. Ni Iñigo Royo ni Mike Torres van a jugar, ni Ziggy que el otro día se resintió de su hombro. Hemos intentado y él por todos los medios que jugase, en Fuenlabrada lo hizo con el brazo pegado al cuerpo y ha jugado en Burgos como él dice, con ‘la sensación de que perjudico al equipo porque no puedo jugar con un solo brazo’. Mañana no va a jugar ni tampoco está Lambás. Ya sabíamos que no iba a estar y era parte del compromiso, ha hecho un esfuerzo muy grande este tiempo, pero tenía un compromiso familiar fuera de España y no va a estar. Me gustaría que todos los que nos critican por lo mal que lo estamos haciendo, la vergüenza en esta parte final, todos esos valientes escudados en el anonimato dando hostias sin sentido, que se pasasen por aquí a ver cómo entrenamos. Es muy difícil cuando los dos bases son Jaan, que es escolta alero, y el otro es Devin. Y que Sergio está jugando de alero para hacer cinco contra cinco competitivo y entrenar ciertas cosas. Hemos jugado 36 partidos a día de hoy y en solo 17 he tenido a dos bases en pista. El resto, ausencia más ausencia más ausencia. Hasta 59 ausencias por lesión en 36 partidos. Y a pesar de eso, tengo el orgullo bien grande de haber logrado el playoff a falta de seis jornadas, muchas cosas buenas hemos hecho. Hemos llegado absolutamente disminuidos de número de jugadores, con jugadores en el límite de la lesión grande por el esfuerzo físico que han tenido que realizar. Si en el primer partido hicimos 8 minutos francamente buenos, en el segundo durante 18 hasta que nos caemos porque Burgos es un rodillo. La intención es que mañana podamos plantear un partido lo más serio y organizado y digno posible ante un equipo que ya era un plantillón y que se ha reforzado con tres jugadores titulares que han sido internacionales absolutos: Rogic, Atic y Ristic. Una plantilla sobresaliente en condiciones de luchar por un ascenso y nosotros no. Es la realidad. Demos valor a lo hecho esta temporada, no vaya a ser que en las siguientes coqueteemos más con lo de abajo que por arriba. Todo el trabajo de jugadores, staff y Club es digno de elogio en un mes tan complicado, también son de elogiar los siete meses luchando por estar entre los mejores hasta que nos hemos caído y no hemos tenido capacidad de respuesta ni económica, ni por fechas ni por lectura médica. Se nos han lesionado y en ninguno de los casos hemos podido hacer cambios como sí otros equipos. Me quedo con los siete primeros meses y la dureza de estos últimos dos que nos han hecho mucha mella”.

 

Sensación de crecimiento continua, aunque el otro día se preguntó en Burgos por un final de ciclo. “El fin de ciclo lo marca el fin de temporada. El crecimiento es claro, es la novena temporada de vida, donde se han hecho las cosas muy bien. Hemos crecido mucho y no hemos salido de los puestos altos de la tabla en ningún año. El primero se descendió, el segundo se ascendió y luego un no parar. Se detuvo una liga con el equipo primero, se ha disputado una final de Copa, una Final Four, no hemos faltado a los playoffs como a otros equipos… Cáceres sin ir más lejos, hace dos años jugaba un quinto partido para la Final Four y este año, descendido; o Melilla, dos temporadas seguidas descendiendo. Debajo de nosotros están los dos equipos recién descendidos de ACB y equipos con mucho gasto. Situación dificilísima de vivir. Rogic vino como titular del Betis y en Burgos es segundo base. La capacidad de otros y nosotros no. Nosotros vemos los que están por debajo y es para estar orgullosos. ¿Fin de ciclo? Cuando acabe la temporada tendremos que sentarnos y ver cómo afrontamos lo siguiente, qué va a pasar a nivel institucional, que es una incógnita grande y lo vivimos con cierta inquietud. Cuando acabe la temporada y se vislumbre el final o no final de lo que pasa, no podremos pensar en mucho más allá e iremos tarde. Pepe tiene que planificar la plantilla y yo con él, si es que sigo, para ver cómo va a ser la temporada y saber cuanto antes los presupuestos. Los finales de ciclo normalmente acompañan los finales de temporada, pero quizá este sí pueda ser un punto de inflexión grande para ver qué ocurre institucionalmente”.

 

Continuidad de Paco. “Tengo un año más con una cláusula por la que el club puede hacer efectiva mi no continuidad. Hay que respetar los plazos. También la tengo yo. Lo que tengo claro es que mi intención es que esta es mi ultima estación, mi carrera comenzó en Valladolid y no tengo intención de cosas nuevas una vez termine esta aventura. Veremos la intención del club y los días y plazos que están marcados. Yo estaré siempre muy feliz y agradecido si se decide que continúe, lo afrontaré como un regalo para terminar con un buen final, no como la mierda que hemos vivido estos últimos meses sin jugadores, sin poder entrenar, con sensación de ser director de algo que no tiene dirección. Y si decide que no siga, a talleres, esperar y mantendré mi decisión”.

 

Opción de ganar a Burgos. “El partido comienza 0-o y se juega cinco contra cinco. El primer día hicimos 8 minutos francamente buenos, el segundo 18 de muy buen nivel, pero cuando muevo el equipo y se entra en fatiga, lo acusamos de una forma tremenda. San Pablo es un rodillo total, no te perdona ni un solo error. Nuestras perdidas… en el primero fueron 3 en 18 minutos y luego en los 22 siguiente hasta 17, terminados en contraataque porque te vas físicamente y no das más de sí. Tenemos tres jugadores fuera y otros 3 en un riesgo claro de lesión por el esfuerzo y se pueden romper, hay que ir dando rotaciones cortas. Hay momentos del partido ante un rival, que es un equipazo jugando francamente bien”.

 

Hilo conductor en las lesiones. “Tengo hecho un mapa del cuerpo humano marcando las lesiones. De arriba abajo: el hombro de Ziggy, la ciática de Puidet, una pubalgia de Jaime, un dedo roto de Mike Torres en un pie, una membrana en el otro, un Aquiles de Devin, una fascitis plantar en Sergi Costa. Me gustaría haber encontrado un hilo y ver qué estamos haciendo mal, lo normal es que sean lesiones traumáticas por contusiones, rodillas, tobillos… ni un solo esguince. Y hemos tenido cosas, que no creo mucho en la buena o mala suerte, pero lo que nos ha pasado este final de temporada es de espanto. Nuestro base titular y piedra angular se ha perdido 17 partidos, la mitad de la temporada sin Mike Torres. Solo en 17 de 36 hemos jugado con dos bases a la vez, el resto son trampas con Devin, Puidet, Lambás… es una barbaridad. El club no tiene el músculo de otros clubes para traer un americano, nos gusta hacer las cosas bien y si no viene con los papeles, no lo traemos; pero tampoco para uno de Europa de hoy para mañana. No tenemos esa capacidad”.

 

Mike Torres, ¿mal paciente o mal diagnóstico? “Mal paciente desde luego que no. Se ha hecho de todo, le han visito fisios internos, externos, médicos, podólogos, con acupuntura… se ha dejado hacer de todo. Pero no hemos conseguidos que no remita el dolor y decidido que ya es absurdo. Lo que tiene que hacer es recuperarse bien pensando en que su carrera tiene mucho recorrido todavía”.

 

¿El factor mental de Devin podría entrar en esa lista de ‘lesiones’? “Por supuesto. El otro día me enfadé con él al acabar el partido. Las lecciones hay que aprenderlas, no basta con verlas. No las hemos aprendido. Todo lo callado que es durante la semana, da gusto verlo entrenar, trabaja a un nivel excepcional, pero se le desequilibra muy fácilmente. El otro día le tocan la cara, le hablan y se vuelve loco. Es una pena. Posiblemente por eso juegue en la LEB Oro, su talento está por encima de la liga. Esa pequeña tara del desequilibrio emocional por momentos le perjudica y mucho”.

 

¿Miedo a perder el apoyo de la afición tras este final? Creo que la afición de Pisuerga, lo que yo he sentido en el estadio, calle, supermercado, y siento que el público que viene está fidelizado, hemos fidelizado a ese público del espectáculo del baloncesto, no el fanatismo de ganar. Es ya un pequeño acto social, la gente viene con muchos niños y se ve al acabar los partidos. Pido que entienda la circunstancia real por la que hemos pasado. No son excusas, no lo necesito, la realidad dice que, si tú a San Pablo le quitas a sus bases, posiblemente de las últimas siete victorias no hubiera ganado todas y ha hecho 7 seguidas estando al completo. Es un poco lo que nos ha pasado. Que entienda que el equipo ha sido muy competitivo estando todos como demuestran los registros, que se ha dejado la vida. Hoy hacemos 250 entrenamientos de pista en 39 semanas, hemos hecho 9 más que el año pasado. Hemos trabajado mucho aquí, para encontrar soluciones cuando no las había. Buscándolas hemos descolocado a todos, pero no cabía otra opción. Cuando sentemos mañana a Puidet vamos a tener un problema gordo. Tenemos que solventarlo con situaciones anómalas en el juego, que no piensen que nos volvemos locos, jugamos con lo que jugamos”.

 

Subir a algún jugador del filial. “No vamos a subir a nadie. Podemos quizá a alguno como premio de que estén ahí, pero no bases, muy a mi pesar. Alguno que ya jugó podía haber tenido oportunidad de jugar, pero a su edad están a otras cosas a nivel laboral y hay que entenderlo así”.